Dominicanos recuerdan golpe de Estado contra Juan Bosch hace 54 años

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Santo Domingo.- La madrugada del 25 de septiembre de 1963 fue un momento de mucha tensión para el profesor Juan Bosch, que ostentaba la Presidencia de la República, pues el gobernante había sostenido una acalorada discusión con los militares en el propio Palacio Nacional, en torno a la destitución del general Elías Wessín y Wessín en la dirección del Centro de Enseñanza de las Fuerzas Armadas (CEFA).

Bosch, que había asumido la Presidencia el 27 de diciembre del 1962, luego de haber ganado las primeras elecciones democráticas el 20 de diciembre de ese año,  después del ajusticiamiento del tirano Rafael Leónidas Trujillo en 1961, intentó convocar a las cámaras legislativas para conocer de la remoción del general Wessin Wessin, y de ese modo provocar un respaldo de masas al Gobierno.

Horas más tarde, el mandatario fue hecho prisionero por los militares y colocado en un barco de la Marina de Guerra hacia la isla de Guadalupe, de donde Bosch viajó a Puerto Rico, en cuya nació vivió hasta 1965.

De esta manera se concretizó el golpe de Estado contra Juan Bosch, el 25 de septiembre de 1963, de cuyo hecho se cumplen este lunes 54 años, dando al traste con el primer ensayo democrático a través del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), que había sido fundado por el laureado escritor junto a otros dominicanos en Cuba, en 1939.

Pero en realidad, la destitución del general Wessín y Wessín como jefe del CEFA no fue la razón fundamental para perpetuar el golpe de Estado contra Bosch. Dos días antes de la interrupción institucional del gobierno del PRD, los grupos empresariales convocaron a una huelga general que paralizó por dos días al país.

Mucho antes a ese hecho, el gobierno de los Estados Unidos asumió una posición de socavamiento al gobierno de Bosch a través de sus asesores militares que para esa época operaban tanto en Haití como en República Dominicana.

Los Estados Unidos, en el momento en que ocupaba la presidencia Lyndon B. Jhonson, cuestionaba la neutralidad asumida por Bosch frente a los gobiernos de Cuba y de los países que giraban en torno a la órbita socialista capitaneados por la entonces Unión de República Socialistas Soviéticas (URSS).

El periodista Víctor Grimaldi, un estrecho colaborador del autor de La Mañosa y embajador dominicano ante el Vaticano, refiere, en un artículo publicado en portal digital Almomento.net,  que “las órdenes de arrestar a Bosch fueron dadas por Anthony Ruiz (que NO era Dan Mitrione, ejecutado en Uruguay por los Tupamaros. Mitrione estuvo en la República Dominicana después de 1965). Ruiz, de origen hispanoamericano, era el Consejero de la AID en materia de seguridad pública en 1963”.

Grimaldi asegura que esa revelación le fue hecha por el exgeneral de la Policía Nacional, Benito Monción Leonardo, ya fallecido.

El representante dominicano  ante la Santa Sede sigue diciendo “en el momento que fue arrestado Bosch en el Palacio Nacional también estaba allí con Ruiz el Coronel militar norteamericano Fritz Long, asesor de Defensa de la Embajada de los Estados Unidos, y esa presencia de Long ya había sido indicada por Bosch tiempo después en sus escritos acusando al Gobierno de Estados Unidos de haber ordenado su derrocamiento. Lo nuevo es este dato del papel que jugó el Funcionario de la AID en el golpe de Estado de 1963”.

Como parte de una política promovida por los Estados Unidos de propiciar goles de Estado en los países de América Latina,  la Agencia Central de Inteligencia (CIA) motorizó en 1962 la creación de campamentos guerrilleros haitianos en territorio dominicano para intentar el derrocamiento del presidente de Haití, François Duvalier, con el interés de que los rebeldes atacaran los puestos de militares de esa nación.

En el artículo de referencia, Grimaldi señala que “una revelación importante la hace el que fuera Embajador de Estados Unidos en Puerto Príncipe, Ciudad capital de Haití. Este Embajador, Raymond Thurston, dice que la Agencia Central de Inteligencia (CIA), apoyada en estas acciones con el conocimiento expreso por el presidente John F. Kennedy, daba los recursos al General haitiano exilado  Leon Cantave para liderear las guerrillas que atacaban a Haití desde territorio dominicano con el fin de derrocar a Duvalier”.

Lógicamente, Juan Bosch estaba en desacuerdo con ese tipo de maniobras ejecutadas por la CIA a través del coronel norteamericano Fritz Long, para ese entonces asesor militar de la embajada de los Estados Unidos. El gobernante, que asumió la Presidencia de la República en representación de la boleta del PRD, ordenó a su secretario de las Fuerzas Armadas, Elvis Viñas Román a desmantelar esos campamentos guerrilleros.

Se desprende que no solo la remoción del general Elías Wessín y Wessín como jefe del CEFA era el único tema de discusión entre Bosch y los jefes militares en la madrugada del 25 de septiembre del 1963.

Consumado el Golpe de Estado y el destierro de Bosch hacia Guadalupe y posteriormente a Puerto Rico, los militares, grupos empresariales de derecha, la iglesia católica y los resortes de la embajada de los Estados Unidos crearon las condiciones para llenar ese vacío institucional del poder y de esta forma conformaron el Consejo de Estado o El Triunvirato, integrado por Donald J. Read Cabral, Emilio de los Santos y Manuel Enrique Tavares Espaillat.

Siendo así las cosas, el Consejo de Estado inició una serie de medidas antipopulares, provocando un malestar general entre la población que había comenzado a disfrutar de las nacientes reformas democráticas durante el Gobierno de Bosch.

Esa insatisfacción popular dio como resultado en alzamiento en las montañas del doctor Manuel Aurelio Tavárez Justo y un grupo de sus compañeros del Movimiento 14 de junio, en Noviembre de 1963.

Aniquilado el grupo guerrillero de Tavárez Justo,  el Consejo de Estado se tornó políticamente debilitado y la insatisfacción popular crecía cada día. En esa línea de acontecimientos, un grupo de militares considerados de avanzada fueron creando las condiciones para promover un movimiento armado, para pedir el retorno de Juan Bosch y la constitucionalidad de 1963.

Bajo esa premisa y esas condiciones, estalla la Revolución del 24 Abril de 1965, con la proclama del capitán Mario Peña Taveras, y luego el pedido del doctor José Francisco Peña Gómez, llamando al pueblo a que acompañaran a los militares constitucionalistas, cuyo movimiento armado fu liderado posteriormente por el coronel Francisco Alberto Caamaño Deñó,  acompañado por los coroneles Rafael Tomas Fernández Domínguez, Ramón Montes Arache y un grupo de militares.

El derrocamiento del profesor Juan Bosch fue un golpe contra el primer ensayo democrático de la República Dominicana y se inscribe como un crespón negro dentro de la historia del país.

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