Recolectores cambian plástico por comida

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Santo Domnigo.-  Cada viernes, los habitantes de sectores pertenecientes a la ribera del río Ozama retiran 9,000 kilos de plástico de las calles. Esto forma parte de la iniciativa ecológica “Vida para el Ozama” iniciada en diciembre de 2013 con el patrocinio del Voluntariado Banreservas y el padre Manuel Ruiz.

1,200 familias entregan 3 fundas de plásticos (7.5 kilos aproximadamente) para recibir una ración de comida básica. La principal misión de este proyecto es el saneamiento del río Ozama y abarca a los sectores de El Dique, La Ciénaga, Ensanche Ozama, Los platanitos, Domingo Savio, Los Gandules, Villa Duarte y Maquiteria.

Sylvia Hazoury, encargada del Voluntariado Banreservas, indicó que todo el plástico que se recolecta es vendido a una empresa recicladora con el fin de convertirlo en materia prima y exportarlo a otros países.

“El dinero recibido por el plástico va pro fondo al mismo programa en ejecución”, expresó Hazoury.

Rafael Vázquez, quien lleva 45 años viviendo en el sector El Dique, opina que desde que comenzó el programa, esa zona del río está visiblemente menos contaminada.

Esta iniciativa de cambiar desechos plásticos por alimentos, se extendió en mayo de 2015 a la zona del Yaque del Norte con la finalidad de sanear el río.

Con ambos proyectos se han retirado de los ríos Ozama y Yaque del Norte un total de 827 mil 415 kilos de plástico (material que tarda un promedio de 500 años en descomponerse), equivalentes a 910 toneladas de petróleo.

Reciclaje de plástico en nuestro país

En la República Dominicana se generan cada día 11 mil 200 toneladas de basura. De estos desechos se recicla el 7 por ciento y el país tiene un potencial para reciclar hasta un 34 por ciento, según datos ofrecidos por el ingeniero Francisco Flores, quien es el director de Proyecto de Residuos Sólidos del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales.

Del total de desperdicio, aproximadamente el 10 por ciento es plástico, según Javier Fernández, presidente de la Asociación Dominicana de la Industria del Plástico (ADIPLAST).

“Estamos desechando cerca de mil millones de dólares o un 77 por ciento de lo importado al año en desperdicios a los vertederos y botaderos.”, expresó Fernández.

El presidente de ADIPLAST explicó que en nuestro país existen barreras que dificultan el reciclaje de plástico. Una de ellas es la variedad de resinas que existen en el mercado (más de 250 tipos), lo que dificulta la correcta clasificación de estos residuos y limita el porcentaje de plástico que se puede reciclar.

Otras barreras son el consumo irresponsable, la necesidad de crear centros de acopio en los municipios para que el material reciclable no vaya al vertedero y la falta de modelos de negocios de ciclo cerrado.

Iniciativa individual

Aun sin tener un sistema de reciclaje formal, separar la basura en el hogar favorece la labor de emprendedores locales que se dedican a recoger residuos para luego venderlos.

“Cada uno de nosotros puede hacer una gran diferencia si clasificamos diferentes materiales en nuestras casas. Este material le llegará a un reciclador informal de forma separada quien se lo agradecerá”, expresó Fernández.

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