¡Un acto de reconocimiento muy merecido!

0
355

miguelvargasPor Olga Capellán.-
El Ing. Miguel Vargas Maldonado, presidente del Partido Revolucionario Dominicano (PRD) quizás no ha sido el más perfecto de todos los políticos del país, pero convencida de sus acciones de los últimos tiempos con ellas demostró ser un gran estratega político, artífice del pacto de la gobernabilidad por un gobierno compartido.

Es por ello que el Ing. Vargas Maldonado debería ser altamente recompensado por el presidente de la república, Lic. Danilo Medina, en aras de llevar a cabo un gobierno verdaderamente de unidad nacional, ya que él y su partido (PRD) merecen algo más que los 10 cheles ofrecido por el Dr. Euclides Gutiérrez, a cambio del apoyo dado por esta organización política en el Congreso Nacional para facilitar la reelección del primer mandatario y su Partido de la Liberación Dominicana (PLD) y por reconocimiento al pacto electoral.

Miguel Vargas Maldonado, sacrificó sus aspiraciones y con ella su posibilidad de llegar a la presidencia de la república, tomando en cuenta que el PRD siempre ha sido el partido mayormente votado en todas las contiendas electorales desde su existencia y que a pesar de la recién división, sigue siendo el partido de la esperanza nacional.

Nadie como el presidente del PRD en este país (República Dominicana) ha sido objetivo y víctima de las intrigas de otros políticos, sin nortes ni horizontes, quienes algunos de ellos han disfrutados de los puestos más relevantes de la nación, pero que gracias a sus malas hazañas perdieron el encanto y al mismo tiempo la simpatía del electorado dominicano.

Como visionario de la situación, el Ing. Vargas Maldonado ha sabido encaminar a su organización, al partido del Dr. José Francisco Peña Gómez, por un camino, que aunque mucho consideran no ha sido el mejor, pero si se mira desde un punto de vista objetivo, con su pacto de alianza con el presidente Danilo Medina, el está devolviendo a muchos perredeistas la oportunidad de regresar al mundo productivo laboral, tan necesario para el sostenimiento familiar, siendo esta una de las prerrogativas que le asiste a todos los ciudadanos, no importa de cual país del mundo estos provengan.

Por su acción el presidente del Partido Revolucionario Dominicano ha recibido las más duras críticas de parte de los inconformes compañeros de partido, sobre todo de aquellos que no entienden que en política muchas veces se está arriba, como abajo y que desde abajo cada uno tiene que luchar para llegar arriba, es decir: de aquellos políticos que no saben nada de política.

En política todo tiene su lógica, y no es fortuito que muchos dirigentes perredeistas que habían abandonado las filas del partido blanco, tras el pacto de la gobernabilidad firmado entre el Ing. Miguel Vargas Maldonado y el presidente de la república, Lic. Danilo Medina, están haciendo una estampida de regreso al PRD, luego de entender el grave error cometido al irse a otra organización que acababa de nacer sin pies ni cabeza, los que emprendieron una aventurera carrera política al lado de quienes propiciaron la funesta división partidista, y con ello evitar el retorno del PRD al poder.

Por su lealtad y firmeza al pacto por un gobierno compartido, el presidente Danilo Medina, debe no hacer caso a la propuesta de los 10 cheles hecha por Euclides Gutiérrez Féliz al PRD, en cambio ofrendar la vice presidencia al Ing. Miguel Vargas Maldonado, ya que este ha demostrado estar vigilante al cumplimiento del pacto de la gobernabilidad nacional, con dedicación mayor que muchos de los diversos sectores que pululan en el propio Partido de la Liberación Dominicana.

La vicepresidencia de la república para Vargas Maldonado, debe pasar de un simple rumor a una realidad, y así concretizar el pacto, dada la situación, el presidente del PRD sacrificó sus aspiraciones presidenciales para apoyar la reelección del Lic. Medina, y esto traería confianza a la militancia perredeísta para lograr mayor participación de la misma en los comicios a celebrarse el próximo día 15 de Mayo del 2016; y además el mismo sería una especie de reconocimiento al sacrificio hecho, al renunciar a sus aspiraciones, lo que no hizo por otros compañeros de su partido.

Dejar respuesta